Arrivederci, Tony.

soprano

 

Hay unos patos huérfanos en una piscina de Nueva Jersey. Qué haré con ellos yo que últimamente me he acostumbrado a escribir tan solo sobre despedidas. Necesito una copa en el Bada Bing pero ha cerrado para siempre esta mañana en la que me siento casi tan vacío como ante el final de una  nueva temporada. James Gandolfini se ha largado muy joven y hacía mucho tiempo, más o menos desde la muerte de Don Vito, que un pez tan gordo no se nos escapaba entre las redes. Tony era distinto a los demás, a Tony uno podía meterlo en la habitación para que te la salpicara de insultos antes de dormir y después de cincuenta minutos te la dejaba recogida.

Qué haré ahora con esos patos que nadan en la piscina.  El hombre que con su puro y su chándal nos enseñó que la mafia de la ficción se parece más a Valencia que a Venecia ya no puede venir a alimentarlos con su bata. Desde Los Soprano no ha habido otra serie que imprimiera tanto sello a mi pantalla. Cuántas veces he tenido que leer después de ellos:  “ésta es como Los Soprano pero en motocicleta” o “es como los Soprano pero en la Edad Media”. Siempre todo mentira.

Alguien va a tener que cuidar a los patos porque yo no puedo encargarme,  estoy gestionando los residuos que me deja Tony tras su huida. Yo lo amaba a pesar de su violencia y lo odiaba a pesar de la compasión que de vez en cuando desprendía. Perdonad que me confiese sin divanes de por medio, pero yo no soy un tipo duro como él, forjado entre la obra y las discotecas. Antes de triunfar Gandolfini aprendió los oficios de albañil y portero. Quién sabe, quizás por eso nunca se podrá negar que cuando el Tony actor dejaba caer el brazo el espectador también se sacudía.

Ya no habrá otra espalda como la suya silueteando nuestro insomnio de sofá y serie. Ya sé que a Gandolfini, cuando vestía el traje de Tony, le gustaba decir que la vida no tiene cura. Espero que el James actor haya sabido vivirla sin remedio. ¡Ah! Que la season finale te sea leve. Ciao Tony, nunca sabremos muy bien qué hacer con los patos que nos dejas en la memoria, pero ahora cada vez que la HBO llene mi pantalla con la nieve de su cabecera recordaré que algunas noches, cuando te dejabas caer por casa con los tuyos, pude olvidar todo lo demás por ti.

 

20. junio 2013 by Carlos Torres
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Comments (3)

  1. “No se caga donde se come. Y mucho menos se caga donde como yo”… ¿Te enteras, San Pedro?…

    http://masclaroagua.blogspot.com

  2. MANIFIESTO: PAREMOS LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL POR VÍA DEL CÓDIGO PENAL: http://libertadesdemocraticas.org/2013/06/manifiesto-paremos-la-criminalizacion-de-la-protesta-social-por-via-del-codigo-penal/

    Firma, apoya y difunde

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