4.979

la foto (1)

Working class hero

¿Por qué? me pregunto desde el sábado.  Recuerdo que los Extremoduro cantaban a Extremadura con un explícito: «tierra de conquistadores, no nos quedan más cojones». Razón no les faltaba, ni les falta. ¿Cuántas veces hemos cantado juntos Extremoduro?  a gritos, felices y ebrios de fiesta,… eso fue mucho antes de que decidieras alistarte a esa extraña legión extranjera que se enrola en busca de nóminas.  Dudo mucho que en los bares de Cardiff pongan «Puta», «Standby» o «So Payaso» y, sin embargo, aquí, por si acaso lo sientes, me he encendido «¿Dónde están mis amigos?». No contestes, la respuesta ya la sé: estás buscando en las lluviosas calles galesas lo que nuestro pueblo, otrora joya de la burbuja, te acabó por quitar.

Yo fui el primero en irse y, aunque me he acostumbrado a fuerza de ver marchar a más de uno en los últimos meses, sé que no serás el último.  Supongo que 27 años son pocos para tanta despedida. Antes que tú, algunos se nos fueron primero a Brasil, Londres, México D.F., Lyon, o qué se yo qué otras ciudades que hace no mucho no sabíamos localizar bien en el mapa. Quién nos lo iba a decir a nosotros que vimos como las calles del pueblo se llenaban de marroquíes, ecuatorianos o rumanos que venían tal y como ahora nosotros nos vamos. Lo pienso después de oír la canción un par de veces  en el tranvía. Y no me queda más remedio que volver a preguntarme dónde están mis amigos. Nos ha tocado separarnos tanto que a veces siento agujetas en la memoria.

Te vas sin trabajo, pero con años de experiencia y títulos universitarios bajo el brazo. Eliges Cardiff porque te dijeron que no está tan atestada de españoles como Edimburgo o Manchester. Tiempo al tiempo. Que las ciudades del mundo se acaben poblando de amigos es cuestión de meses, años o segundos. Recuerdo que antes, cuando todavía se daban becas, también teníamos colegas desperdigados por el mundo. Italia, Dinamarca, Malta,… Nos íbamos a estudiar inglés tres semanas o de Eramsus un año. Pero esto es distinto, esto es un curso acelerado sobre cómo vivir en un país extranjero con una mano delante y la otra detrás.  Así nos lo contaste en tu despedida del sábado. Es curioso, sólo nos tomamos una cerveza y todavía hoy me dura la resaca. Nos pediste que estuviéramos felices por tu aventura, pero antes de desearte suerte perdóname este último ataque de egoísmo cuando leo en el periódico los datos del paro.  ¿Por qué? por qué no estarías tú entre esos 4.979 que este mes encontraron trabajo.

02. abril 2013 by Carlos Torres
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Comments (2)

  1. …yo soy uno de los 4.979 y dentro de dos meses seré el 6.969, tirando por lo bajo, que estaremos otra vez en en el paro y ya sin subsidio mayor de 55 años ni posibilidad de viajar para conquistar ninguna ciudad ni aldea. Quizás, con todos los desechados y desechadas, conquistar la dignidad de ser un sí hecho de tantos otros y otras que se fueron o se quedaron.
    Un saludo a ambos.

  2. ¿Cómo que una mano delante y otra detrás? Una mano delante sí, pero detrás tiene mas de 20 manos, las de sus amigos que ese sábado se tomaron la cerveza con él y que estarán ahí por si tropieza, que no va a tropezar, pero ahí estaremos de todos modos.

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