14F-Nada que celebrar

amor

Por mucho que se empeñen los grandes almacenes, España no es un país donde abunden los valientes. Mourinho, Rajoy, Mato, Rubalcaba o Cospedal, a la mínima que pueden reculan y echan el cerrojo. Admitámoslo, como el PP y el PSOE, la mayor parte del tiempo uno no se atreve a proponer nada si no tiene las de ganar.  Quién de nosotros no ha preferido más de una vez bailar solo a arriesgarse a llevarse a casa un saco de calabazas. Lo dicho: San Valentín es una farsa, una gran mentira colectiva que ni siquiera tiene la decencia de ser los padres como en otros engaños masivos. San Valentín no son los padres, es un canto al amor de sobre que tratan de explotar los bares de cenas y restaurantes que de normal tienen los jueves vacíos. De tal invento sólo se puede salir empachado y oliendo a fritanga.

Sed sensatos, huid de las vallas publicitarias y los anuncios de la radio: San Valentín es un comando terrorista en el que milita gente como Agatha Ruiz de la Prada y Carlos Goñi. Por eso, como en tantas otras fechas, el 14F no tenemos nada que celebrar. Por un lado valientes, lo que se dice valientes, no somos. Por el otro, vivimos tranquilos con nuestros temores ¿15M, ILP, Reforma Educativa? A mí déjame tranquilo, virgencita que me quede como estoy.  Decimos frases como “con la que está cayendo” por tal de no admitir “con la que nos están tirando encima”. Nos quejamos por cosas banales, como los diputados de IU que se ponen negros porque utilizaron sofisticados aparatos para que no pudieran utilizar las redes sociales, cuando todo el mundo sabe que lo malo de una sesión del Congreso a puerta cerrada no es que no te dejen tuitear, es que Toni Cantó está encerrado contigo. Ojo, piénsalo. Nuestra cultura del miedo y el Estado del Bienestar nos hizo crecer con alergia al cambio, sanos pero cagones.  A la Constitución me remito, nuestros penosos conocimientos en ofimática nos dieron para instalar en 1978 una versión beta de la democracia y más de treinta años después no hemos sabido todavía cómo actualizarla.  Mientras tanto, algunos supermercados siguen empeñados en que regalemos bombones o flores y nos dejemos guiar por una espiral absurda en la que lo único a lo que no tenemos miedo es a perder nuestra dignidad. ¿14F? Por favor, las tarjetas de las cajas rojas de Nestlé en vez de “tuyo siempre” o “te querré toda la vida” deberían decirnos que “una dimisión es como el primer beso, nunca sabes muy bien cómo hacerlo y se necesita todo el valor del que uno dispone pero, una vez dado el paso te espera la gloria del alivio”. ¡Ah! dimitir  es como los finales felices, sólo pasa en las películas.

Ante esta dictadura del empalago, mañana debería ser San Cobardín y  todos los que nunca nos hemos atrevido a nada deberíamos enviar notas anónimas y manuscritas con nuestros deseos inconfesables: “dimite, cabrón”, “que la enseñe Rubalcaba” o “cuando te veo desde lejos sólo puedo pensar en tus labios. No, en serio, Sánchez Camacho, sólo puedo pensar en tus labios”. Adelante, cobardes, tened valor por una vez en la vida. Pensad que si os descubren tardarán años en saber si era o no era en realidad vuestra letra.

14. febrero 2013 by Carlos Torres
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Comments (4)

  1. MANIFIESTO DE LA PLATAFORMA EN DEFENSA DE LAS LIBERTADES DEMOCRÁTICAS: http://iniciativadeclase.blogspot.com.es/2013/02/manifiesto-de-la-plataforma-en-defensa.html
    ADHIÉRETE AL MANIFIESTO Y APOYA LAS INICIATIVAS QUE, A PARTIR DEL 14 DE FEBRERO, LLEVARÁ A CABO LA PLATAFORMA.

  2. ¿Y si Rubalcaba se la enseña directamente a Sánchez Camacho y nos ahorramos los espías?…

    http://masclaroagua.blogspot.com

  3. Pingback: El 15 de febrero es San Cobardín

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